viernes, 23 de marzo de 2012

Mascaras de Mascaras









En las noches de carnaval, la premisa es disfrazarse, ocultar nuestra identidad, ser cualquiera o ser nadie. En esas noches no existen las clases sociales, las diferencias; las mascaras nos igualan a los demás, nos mimetizan, somos parte de esa gran masa uniforme, anónima. Ya no somos nosotros, somos nadie. Nos ocultamos para poder vivir, por un rato nomas, otra vida, ser otro, lejos de la rutina, de las obligaciones, del día. Esa noche se puede dar paso a la lujuria, el exceso y el desenfreno ya que “nadie” las está cometiendo.
       Pero no solo en carnaval nos disfrazamos, la palabra “persona” viene del etrusco, de la palabra “phersu” («máscara» del actor, personaje) .Somos personas, somos personajes .Nos ponemos una máscara todos los días y actuamos nuestra propia vida ante el universo que nos mira (Borges deslizo la idea que acaso Dios nos creó para llenar su existencia eterna en un universo vacio, para ser actores de una gran comedia universal con El como único espectador). Nunca podremos saber realmente quienes somos, nunca nos mostraremos tal cual somos, el terror a descubrir  nuestras debilidades, nuestros miedos hace que  nos escondamos detrás de mascaras, de posturas, de actitudes, de “personalidad “para no develar nuestro ser ¿Quiénes somos? No lo sabemos, pero acaso Whitman encontró una pista:

“Yo soy inmenso, contengo multitudes”  

 

 

Arielh

viernes, 17 de febrero de 2012





"Te bajaria del cielo mujer, la luna hasta tu cama..."








Sombras Chinescas




      Su origen se debe al teatro de las Sombras, genero que se creó en la china imperial, allá por los años 140 A.C.Refiere la historia que el emperador Wu Ti se encontraba muy triste debido a la muerte de su esposa Wang, por la que sentía un profundo amor. Cuentan que nadie en la corte podía sacarlo de su depresión y apatía; Juglares, bufones, cocineros lo intentaron todo para distraer a su majestad pero nadie lo conseguía, ni aun la proximidad de otras mujeres devolvían al emperador la alegría perdida(cuestión que echa por tierra ese mito que no siempre "un clavo quita a otro clavo"en asuntos amorosos ). Sin embargo un día llegó un hombre llamado Sha Wong a la corte diciendo que El podría traer a la vida a la bella Wang, solo necesitaría una lámpara y una sabana. “Bajo ninguna circunstancia el emperador podrá correr el velo” fueron las palabras terminantes de Sha, palabras aceptadas por el emperador, ya que después de todo, un milagro puede poner condiciones. Sentado el emperador Wu delante de la sabana y una vez encendida la lámpara, se apareció una sombra. Su figura, sus movimientos y hasta su hablar (esto último le pareció solo a Él) eran los de su amada Wang; dicen que el emperador irrumpió en llanto por la emoción y olvidándose del juramento corrió la sabana que lo separaba de su amada, vio allí a Sha Wong que con una figura de mujer hecha de cartón, hacia movimientos delante de la lámpara. (Lo que le pasó a Wu Ti, nos ha pasado a nosotros también, cuantas veces creemos reconocer al amor de nuestra vida por su figura, sus movimientos o a lo mejor por su hablar, hasta que una vez caído el velo, pasado el tiempo, nos damos cuenta que solo era una figura de cartón). No queda claro que paso después que el emperador se dio cuenta del engaño, unos dicen que Sha Wong fue decapitado pero hay otros que dicen que el emperador quiso homenajearlo y lo contrato para que siga con su teatro en su corte, he aquí el origen de las sombras chinescas
        Como última idea, cabe decir que tenemos para nosotros que nuestras sombras están condenadas a repetir nuestros movimientos, están obligadas a seguirnos allí, donde haya luz, para imitarnos en nuestro andar. Ahora, cabe preguntarse ¿Si las sombras repiten nuestros movimientos, nosotros, los movimientos de quien repetimos? ¿Somos tan libres que marcamos nuestro destino o somos como “sombras” repitiendo designios ajenos? ¿Esta nuestro futuro ya escrito, predefinido por alguien o somos nosotros lo que lo escribimos día a día? Preguntas sin respuestas que también se hizo Borges y las escribió en su famoso poema Ajedrez:


Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada     
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?


Ariel H

El Hombre


     El Hombre de Hoy  es el mismo de Ayer. La  condición humana no cambia, somos tan mortales hoy como antaño. El Hombre sabe que no va a vivir para siempre, “siempre” es una palabra prohibida para El; “Cada cosa se esfuerza por perseverar en su ser” dice Baruch Spinoza.  La piedra quiere seguir siendo piedra, el perro quiere seguir siendo perro y el Hombre quiere seguir siendo Hombre, y siéndolo eternamente, tiene apetito de eternidad, pero a diferencia de los 2 primeros, sabe que no va a poder y eso lo angustia. Es esa angustia, ese sentimiento trágico lo que lo obliga a buscar el “Porque” y el “Para que” de su existencia y en esa búsqueda recurre (inventa) al Arte, la ciencia y la filosofía. Los sonetos de Shakespeare, la Gioconda de Leonardo, EL Proceso de Kafka o la teoría de la relatividad de Einstein no son otra cosa que una búsqueda del por qué y para qué estamos acá.
     Ya lo habían descubierto los griegos, somos  seres  con anhelo de perpetuidad en un cuerpo finito y corrompible y esa es la paradoja de la vida. Ante esta disyuntiva, el hombre, sanamente, opta por negar la muerte. “En el mundo moderno todo funciona como si la muerte no existiera. Nadie cuenta con ella. Nadie piensa que se va a morir. Todo la suprime: las predicas de los políticos, los anuncios comerciales, los programas de televisión, las costumbres, la alegría a bajo precio” dice Octavio Paz. Todo lo que el hombre crea no le deja lugar a la muerte. El Hombre lucha contra la muerte que se acerca con el paso del tiempo, es este el que se esfuma y nunca va a volver, nunca volverá nuestro pasado. Este es el tema de central de nuestra existencia, el tiempo pasa y nunca volveremos a hacer quienes fuimos. Somos juguetes del tiempo y el rige el ritmo de nuestras vidas.
    La muerte es inevitable pero es el precio que el hombre paga por conocer el amor. Amamos porque nos vamos a morir algún día,  si fuésemos inmortales, seguramente no necesitaríamos del  amor, no nos haría falta. “Pero el amor es una de la respuestas que el hombre ha inventado para mirar de frente  a la muerte. Por el amor le robamos al tiempo que nos mata una cuantas horas que transformamos en paraíso […] El amor es intensidad; no nos regala la eternidad sino la vivacidad, ese minuto en el que se entreabren las puertas del tiempo y del espacio. […]En el amor todo es dos y todo tiende a ser uno.”(Octavio Paz-La llama Doble)

Ariel.H

La media Naranja


Platón en sus relatos del “El Banquete”, da origen al mito de la media naranja. El habla de seres Andróginos que son mitad hombre mitad mujer y que vivían contemporáneos  a los dioses .Los describe como seres poderosos que quisieron atacar a Zeus y tomar el poder del Olimpo, pero entonces, es el mismo Zeus que decide no matarlos sino abrirlos en 2 para que pierdan sus fuerzas y no logren su cometido de invadir a los dioses. Escribe Platón al respecto:”Anteriormente, como digo, constituíamos un solo ser, pero ahora, por nuestra injusticia, fuimos disgregados por la divinidad…”. En la biblia también podemos encontrar la idea de la media naranja, dice el Génesis:”Por eso el hombre dejara a su padre y a su madre, se unirá a su esposa, y serán una sola carne.” (También habla, como Platón,  de que por culpa de nuestra desobediencia fuimos separados del Edén). El relato de Platón continua diciendo que las mitades cortadas y separadas se extrañan, se buscan y si se encuentran tratan de volver a unirse para formar uno nuevamente.
      Se cuenta que el antiguo pueblo griego era  pasional, sanguíneo como los latinos. Fue este mismo pueblo griego que creó la comedia y la tragedia, él mismo pueblo que pudo entender al ser humano, sus dramas, sus horrores, sus locuras, sus angustias, su miedo a la muerte y  a la soledad ,fue quien puso eso en palabras, en obras como “Edipo” o “Antígona”. Pueblo que tenía como uno de sus principales dioses a Dioniso, dios del vino, del éxtasis y de la locura. Capaces de comprender que el misterio de la existencia del hombre  se encuentra en su ser, en su alma y ahí indagaron con su arte
     ¿Cómo se explica entonces que es este mismo pueblo el creador de la filosofía y de la lógica, fundamentos imprescindibles de la ciencia? ¿Cómo se explica la aparición de un Sócrates, Platón y Aristóteles, pioneros en la lógica, el idealismo y la razón pura, fundamentales para las matemáticas? ¿Cómo se explica la aparición de esta corriente de pensamiento que hace culto a la racionalidad y al intelecto que sienta las bases para el positivismo, la tecnolatría y el cientificismo que llega hasta nuestros días?  La explicación es que buscamos lo que nos falta, buscamos lo que no tenemos, necesitamos  completarnos. Así como los griegos buscaron la parte que les faltaba, así el  hombre en general persigue aquello que no tiene, y es ahí donde apunta el mito de la media naranja, en la necesidad de completarse que tiene el ser humano. El mito nos dice que buscamos la parte que nos falta, pero no cualquier parte, aquella que está formada de los mismo que nosotros, aquella que fue cortada por el mismo cuchillo, la que nos fue arrancada, aquella que siendo tan distinta, se nos parece también, aquella que frente a nosotros se transforma en nuestro espejo, aquella que esta signada, marcada por desventuras e infortunios y hasta triunfos parecidos a los nuestros.
 Fue Neruda uno de los tantos que pudo resumir esta idea y el que al respecto escribió:
 
                                                        Tú estás aquí. Ah tu no huyes.
                                              Tú me responderás hasta el último grito.

   Ariel H

Espejos


      En “Alicia a través del espejo” de Lewis Carroll el punto de partida de la historia se origina 
cuando Alicia descubre un mundo al otro lado del espejo. Carroll escribe:”…el cristal del espejo 
se estaba disolviendo, deshaciéndose entre las manos de Alicia, como si fuera
 una bruma plateada y brillante. Un instante más y Alicia había pasado a través del 
cristal…”.Esta idea de los espejos como puertas a otros mundos es legendaria. Cuenta Borges 
en su “Libro de los seres imaginarios” que en la china milenaria, el mundo de los espejos 
y el mundo de los hombres no estaban, como ahora, incomunicados. Ambos reinos, el especular
y el humano,vivían en paz; se entraba y se salía por los espejos sin ningún problema.
   “Pero una noche, los seres de los espejos invadieron la tierra. Su fuerza era grande, sin embargo al cabo de sangrientas batallas, las artes mágicas del Emperador Amarillo (Especie de Dios de la mitología china) prevalecieron. Este rechazó a los invasores, los encarceló en los espejos y les impuso la tarea de repetir, como en una especie de sueño, todos los actos de los hombres. Los privó de su fuerza y de su figura y los redujo a meros reflejos serviles. Pero se nos amenaza que un día  sacudirán ese letargo mágico. Gradualmente diferirán de nosotros, gradualmente no nos imitarán. Romperán las barreras de vidrio o de metal y esta vez no serán vencidas. Como señal a este acontecimiento  oiremos desde el fondo de los espejos el rumor de las armas.”
      Yo tengo para mí que los espejos son elementos frívolos, superficiales, que se quedan con ese afuera vacio, ese envase que nos contiene .En cambio no hay mejor espejo que los ojos de la persona amada, en su brillo se puede reflejar nuestra alma, su mirada nos devuelve lo que nos falta, viene  a completarnos. Disfrutamos del amor por lo que hace en nosotros, pero más disfrutamos cuando lo vemos reflejado en El Otro. Somos quienes somos, pero somos más completos cuando nos miran, cuando nos aman. Por eso me gustan los versos que canta Gardel:

                                                                 “Yo no sé que me han hecho tus ojos
                                                                       Que al mirarme me matan de amor
                                                                     Yo no sé que me han hecho tus labios
                                                                    Que al besar mis labios se olvida el dolor


Ariel.H

¿Por Quien Doblan las Campanas?


   Muchas veces escuchamos las frases: “Ellos hicieron mal esto “,”yo no tengo la culpa”,”Gracias a mi logramos esto”. En su libro “La Quinta Disciplina”, Peter Senge  plantea una idea interesante, nos habla de los sistemas y principalmente de los sistemas sociales. Destaca que uno de los problemas que surgen en cualquier organización (Empresa, Institución, Estado, Sociedad, etc.) es que los individuos no se ven a sí mismo dentro de un Sistema, no ven  que los logros (al igual que  los fracasos) tienen sentido al nivel del sistema y no de las partes que lo componen. Los miembros del sistema no encuentran la relación estrecha que hay entre Ellos , no perciben que el  fracaso de uno significa el fracaso de todos. En la misma línea, el filosofo alemán Schopenhauer  escribió que bastó solo el error de un hombre, Adán, para que la humanidad se perdiera y bastó el sacrificio de un hombre, Cristo, para que esta pudiera salvarse.
    Antiguamente,en las iglesias, se acostumbraba a hacer sonar las campanas ( se decia : “Tocar a Difunto”) para avisar la muerte de alguien, de esta costumbre, el nobel norteamericano Ernest Hemingway escribió el titulo de su novela “Por quién doblan las campanas” en cuyo prologo se encuentra este parrafo:
                                                    Ningún hombre constituye por si
                                                     mismo una Isla, cada hombre es
                                                        una parte de Tierra firme […]
                                                    la Muerte de cualquier hombre me
                                                       disminuye, puesto que estoy
                                                           implicado en la Condición
                                                        Humana; por lo tanto nunca
                                                          busques saber por quien
                                                         doblan las campanas; están
                                                                doblando por ti

    Me parece que en este aspecto, como sociedad, seguimos siendo inmaduros; creemos que el dolor, el sufrimiento y la desgracia ajena no nos toca, no nos llega; pertenece al afuera, a los otros. Podemos creer que el terremoto en Haití, la invasión a Irak y hasta la  bomba en la Amia es un problema de los demás, de los negros ,de los judíos, de los pobres, pero ya lo dijo el Indio Solari: “Fíjate de qué lado de la mecha te encontras...”


Ariel.H

Siempre la misma piedra tropieza conmigo


Leyendo a Stephen R.Covey ( un capo del automanagement ) nos habla de la autoconciencia, de poder evaluar y aprender de la experiencia nuestra o ajena , que no estamos determinados genéticamente ( Herencia recibida ) , psíquicamente ( Educación recibida) o por el medio que nos rodea. Ante la frase  “Naci asi, que le voy a hacer ”, Stephen escribe:” Nuestra conducta es una función  de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones. […] Tenemos  la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas cambien”.
     Borges  escribió sobre esta misma idea, encerrándola en el famoso poema   I Ching :
                         “…la firme trama es de incesante hierro
                           Pero en algún recodo de tu encierro
                           Puede haber una luz, una hendidura
                           El camino es fatal como la flecha
                           Pero en las grietas esta Dios, que acecha”
     Debo confesar que  a mí me sigue atrayendo la idea contraria, esa, la de los culebrones mexicanos, la que  cantan los borrachos  cuando llega el amanecer, la que necesitan los perdedores para justificar sus fracasos, esa  la que  Calamaro  canta en “El Último Trago”:
                           “Nada me han enseñado los años
                            Siempre caigo en los mismos errores.
                            Otra vez a brindar con extraños
                            y a llorar por los mismos dolores.”

Ariel.H